Ayer viernes llegamos a Alta y aprovechando que se habían ido las nubes salimos a la caza de la aurora boreal, que por algo esta ciudad se llama “Nordlysbyen”, la Ciudad de la Aurora Boreal. Estos días ha habido tormentas solares y las previsiones auguraban importantes auroras, y así fue:
No era la primera vez que las veíamos, pero sí la vez que eran más fuertes, a veces se movían rapidísimo por el cielo. Qué pasada!!
El sábado por la mañana era la salida de la Finnmarksløpet, la carrera de trineos más al norte del mundo y la más larga de Europa. Hay dos categorías, 500 kilómetros y 1000 kilómetros. Nuestro amigo Arne es el participante más veterano de la de 1000 kilómetros, era su 19ª participación y hemos querido estar allí para animarle.

Lo cierto es que es una experiencia alucinante ver la carrera, eran 122 participantes con un mínimo de 8 perros (según la categoría). Después hemos estado un ratito hablando con Marianne, la mujer de Arne, que además es su handler (su ayudante en la carrera, se ocupa de que todo esté bien, de informarle de los tiempos de los demás y ayudarle a planear la estrategia. Todo, excepto ayudarle con los perros, ya que, según las normas de la carrera, sólo el musher puede cuidar de ellos). Nos gustaría estar en la meta, pero esta vez no será posible, así que hemos quedado en seguirles a través de la web de la Finnmarksløpet.
Por la tarde nos hemos acercado a Kautokeino, uno de los más importantes pueblos sápmi, muy famoso por su resistencia a la colonización noruega en el siglo XIX. Allí vive un conocido artista, Juhls, que comenzó como joyero, reparando joyas y creando piezas para los sápmi. El taller está ubicado en un mágico edificio diseñado por él mismo y que refleja la historia de su vida y está en continua evolución. Hoy su mujer, Regine (también artista), estaba por allí enfrascada en un mural. Hace dos años vimos al propio Juhls trabajando en un precioso mosaico que representaba su huella dactilar que hoy lucía casi acabado.


De vuelta hemos parado a hacer unas fotos en las iglesias de Kautokeino y Mazè:

Mañana ya regresamos a Tromsø para emprender la vuelta, ¡qué corto se me está haciendo!











































Hace meses que creé esté blog para hablar de lo que me apeteciese, aunque prácticamente sólo lo he utilizado para hablar de viajes (debe ser porque es una de las cosas que más me gusta hacer en la vida…). Por diversas circunstancias (la mayoría buenas) no he podido prestarle atención y el blog ha ido quedando olvidado. Ahora quiero retomarlo, no sólo para hablar de viajes -que también hablaré-, sino para contar todo aquello que me apetezca desde un punto de vista personal (profesional ya tengo 

